La contundente victoria del demócrata socialista Zohran Mamdani en las elecciones a la alcaldía de Nueva York es el logro más significativo del Partido Demócrata en este ciclo electoral. Su amplia coalición —que abarcó clases sociales, razas y todos los distritos menos Staten Island— le dio un triunfo decisivo en la ciudad más poblada del país y lo convirtió en el dirigente demócrata más visible de Estados Unidos. Sin embargo, su ascenso también pone en evidencia una profunda paradoja dentro del partido: su figura, más exitosa y poderosa en términos electorales, está constitucionalmente impedida para aspirar a la presidencia.
