A los portugueses les interesan más las elecciones legislativas que las presidenciales. Al menos, así ha sido hasta este domingo, cuando once millones de electores pueden votar al sustituto de Marcelo Rebelo de Sousa como jefe del Estado en unas elecciones reñidas y repletas de singularidades históricas. Hasta las 13.00 (una hora más en la España peninsular), la participación era del 21,18%, frente al 17% que se registró en 2021.
