En el Día de las Velitas, que se celebra del 7 al 8 de diciembre, los colombianos viven su fiesta más querida. Las familias decoran sus portales con faroles de colores, los parques se iluminan con deseos que se hacen cada vez que se enciende una vela y el cielo se cubre con fuegos artificiales. Ese día empieza oficialmente la Navidad en el país andino. En Colombia, diciembre tiene un olor especial, es una mezcla entre el aroma de los buñuelos, la natilla y el aguardiente. “Es un día cargado de magia. No es solo encender velas, es iluminar deseos, esperanza y unión en familia”, explica Alejandra Triana, que lleva cuatro años viviendo en Madrid y lo sigue celebrando. “Es un momento que me conecta con mi esencia y me permite compartir mi cultura, demostrando que nuestras tradiciones tienen el poder de cruzar fronteras y contagiar su alegría a los demás”, afirma emocionada.
