
Es la pandemia del siglo en el mundo occidentalizado, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El exceso de peso entre niños y adolescentes, un fenómeno que hoy copa los debates sanitarios, maneja cifras y datos apabullantes. Sirvan dos, de diversa índole, como ejemplo: en Europa, uno de cada tres niños y uno de cada cuatro adolescentes padece obesidad, según la OMS. Y en España, una buena parte de los niños consume más del 50% de las calorías diarias recomendadas a través de productos industriales –productos de los que recibimos unos 4.000 impactos publicitarios al año–, según la Fundación Española de la Nutrición. La consecuencia: “Un niño con obesidad tiene grandes probabilidades de desarrollar patologías en la vida adulta como diabetes, problemas cardiovasculares o afecciones en el hidalgo o la microbiota estomacal, entre otras”, señala Miriam Blanco, pediatra especializada en digestivo del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid). Y hay más: cardiopatías, deterioro de la salud ósea y reproductiva, correlaciones negativas con la salud mental…
